CONTRA LA HOMOFOBIA Y EN DEFENSA DELA EDUCACIÓN SEXUAL Y AFECTIVA INTEGRAL

Hemos visto el día de ayer que diputados de la oposición han llamado a una acusación constitucional y a una interpelación al ministro de Educación, Marco Ávila, a raíz de un reportaje de El Mercurio que hace una lectura tendenciosa de las orientaciones del MINEDUC en afectividad y sexualidad, que datan del año 2017. El ministerio presentó el 17 de mayo de este año (día contra la homo, lesbo, bi y transfobia), un conjunto de orientaciones para la educación inclusiva de la comunidad LGBTIA+, que actualiza la normativa. Tanto el propio ministerio como la Defensoría de la Niñez han desmentido el reportaje, señalando que los actuales documentos con las orientaciones actualizadas reemplazan las anteriores, cuestión que El Mercurio no tomó en cuenta.

La oposición ha fundamentado estas acciones en la idea de que el ministro Ávila estaría usando su cargo para imponer su orientación sexual, lo que claramente constituye un discurso de odio y un acto de discriminación contra una figura LGBTIA+ visible.

Repudiamos esta lectura deshonesta de los insumos del MINEDUC y la difusión de propaganda alarmista que esparce discursos de odio y exclusión en las escuelas. Los partidos de derecha demuestran su sometimiento a una agenda internacional impulsada por sectores fundamentalistas y ultraconservadores. Gobiernos estaduales en EEUU, como los de Florida o Texas, han tomado medidas que prohíben a docentes y estudiantes de las diversidades sexuales existir visiblemente, censurando la circulación de libros y estableciendo sanciones a la mera mención de la orientación sexual o la identidad de género. En paralelo, Uganda acaba de aprobar legislación que criminaliza la homosexualidad en adultos. ¿Es acaso ese el país que queremos? 

Vemos con preocupación cómo los sectores conservadores persisten en su afán por instalar discursos de odio que vulneran la dignidad y los derechos de todes. Además, de forma oportunista, ataca a un ministro que es abiertamente homosexual para borrar su presencia del ámbito público en un área tan relevante para el país como es la educación. La persecución de personas LGBTIA+ en el mundo de la educación, bajo la sospecha de que buscan “imponer su orientación sexual”, es una práctica de larga data; es la antesala de una cacería de brujas contra cualquiera que se desempeñe en el sector (acciones por las que el Estado de Chile ha sido condenado en la Corte Interamericana de Derechos Humanos). 

La homofobia que está a la base de estas acciones es una forma de violencia que atenta contra los derechos humanos, inaceptable en un Estado de derecho. Denunciamos la existencia de un patrón de odio y discriminación que ha sido consistente en el tiempo y que se ha expresado en las principales figuras de la derecha, como José Antonio Kast y la bancada del Partido Republicano, al igual que Chile Vamos. Votaron contra los proyectos de educación sexual integral y se han opuesto a las modificaciones a la ley antidiscriminación. Con estas iniciativas se demuestra el desinterés histórico de este sector por el cuidado de la niñez y las infancias, intentando imponernos a toda la sociedad una sola forma de vida, una única orientación sexual e identidad de género válida, coartando nuestra libertad y pisoteando nuestra dignidad.

La educación es un derecho de todo ciudadano, de sus familias y de todos los niños, niñas, niñes y adolescentes, el cual debe ser promovido y garantizado por el Estado. Bloquear el acceso y ejercicio de ese derecho atenta contra su interés superior. La educación nos permite prevenir de fenómenos que atentan contra los intereses de la niñez y la adolescencia, tales como abuso sexual, embarazo adolescente, y otros. Lamentablemente los sectores conservadores rechazan los avances importantes que ha dado el MINEDUC en beneficio de todas las comunidades educativas y utilizan los proyectos de inclusión y educación en afectividad y sexualidad como excusa para cerrar la puerta a las mejoras al sistema escolar. 

Desde Convergencia Social entregamos nuestro respaldo al ministro Marco Ávila, que ha estado enfocado en las comunidades educativas y sus necesidades: estudiantes, familias, trabajadores de la educación y otros actores. Denunciamos los intentos por censurar un avance necesario que contribuye a los objetivos que el gobierno se ha propuesto: reactivación educativa, mejoramiento de la calidad, reinserción escolar. No aceptaremos la persecución del colectivo LGBTIA+ en las escuelas y continuaremos luchando por comunidades seguras y libres de violencia. 

Dirección Nacional

Frente de Diversidades y Disidencias Sexogenéricas

Frente Estudiantil

Frente Feminista

Frente de SaludFrente de Trabajadoras y Trabajadores