A 50 años del Golpe de Estado: Democracia con todes en la memoria

Declaración Pública de la Mesa Coordinadora por los 50 años del Golpe de Estado de Convergencia Social.

Somos un partido constituido desde luchas y desafíos enraizadas en nuestra historia reciente, que es heredero a la vez del proyecto histórico de la izquierda: la construcción de una sociedad más justa, socialista y feminista en Chile. Si bien Convergencia Social es un partido joven, en él conviven generaciones cruzadas por la experiencia del golpe militar y la lucha por la recuperación y profundización de la democracia.

Somos una confluencia de experiencias y por ello, nos encontramos en posición de invitar a las generaciones que nacieron después del Golpe, pero que viven cada día sus consecuencias, a que reflexionen en conjunto con quienes vivieron y resistieron la violencia directa de la dictadura. Tenemos la obligación de construir aprendizajes colectivos en torno al pasado para nuestro presente y sobre todo, para la construcción de nuestro proyecto político hacia el futuro, dentro y fuera de nuestro partido. Nuestro país tiene también una deuda en esta materia, tanto de la barbarie iniciada hace 50 años, como de eventos recientes respecto de los que debemos levantar con la misma fuerza las banderas de verdad, justicia, reparación, y no repetición

Esta conmemoración a 50 años del golpe civil-militar debe servir como una oportunidad para avanzar en establecer los mínimos comunes de una sociedad democrática. Junto con decir nunca más a la barbarie y la masacre, debemos continuar cimentando una cultura de respeto irrestricto a los derechos humanos, construyendo un Estado y una práctica política donde nunca más los adversarios sean concebidos como enemigos y que nunca se justifique su persecución y exterminio. Pero el “nunca más” no puede estar limitado solo a las violaciones de derechos humanos como política de Estado. Exige además la necesaria condena a la resolución de conflictos políticos por medio de la fuerza y la destrucción de las instituciones, y la intervención autoritaria en la vida social y cultural. Condenar el golpe de Estado, la destrucción de la democracia y las violaciones a los derechos humanos, debe ser un compromiso único, eje compartido y base de nuestra convivencia democrática.

Somos un partido de izquierda, nacido de la tradición socialista y feminista, por lo que esta conmemoración es también un momento para debatir y reflexionar sobre el programa de la Unidad Popular, reconociéndonos tributarios de ese proyecto histórico. También para recordar y reconocer el rol del presidente Salvador Allende y su lucha por defender la democracia hasta las últimas consecuencias. Su dignidad y su lealtad heroica con el pueblo que lo eligió. Esta conmemoración debe ser además un momento para reflexionar y honrar a la resistencia contra la dictadura, las luchas cotidianas, públicas y privadas de las y los jóvenes y estudiantes, la movilización y el liderazgo de las mujeres, de los pobladores y los trabajadores frente a un Estado represor y la imposición de un modelo económico violento y excluyente. Creemos fundamental profundizar en el contenido político de esta conmemoración, porque su memoria y análisis están íntimamente unidos con los desafíos estratégicos e históricos de la izquierda chilena de la que orgullosamente formamos parte.

Como Convergencia, en esta conmemoración honramos a las víctimas, sus familias y a las organizaciones que con perseverante valentía levantan la defensa incansable de la memoria y del respeto por los derechos humanos. Su convicción, resiliencia y dignidad nos han inspirado a continuar luchando frente a los antiguos y recientes abusos. Para nosotros es fundamental seguir trabajando por la verdad, justicia, reparación, garantías de no repetición.

Aquellos que fueron responsables políticos del quiebre de la democracia en nuestro país y que son hoy defensores acérrimos del modelo impuesto a sangre y fuego, continúan relativizando el valor de los derechos humanos y reivindicando la dictadura. Distantes de cualquier autocrítica frente la evidencia histórica, hoy indesmentible; buscan imputar responsabilidad por la tragedia vivida al propio sector de la sociedad que fue excluido y perseguido.

A 50 años del golpe militar nuestro llamado es a hacernos parte de una conmemoración que conjugue el debate crítico y reflexivo sobre estas largas cinco décadas, con la memoria y una mirada en el presente y el futuro que buscamos construir. Un futuro feminista, con mayor igualdad, con una economía respetuosa del medio ambiente, con un Estado capaz de otorgar bienestar, seguridad social y derechos para toda la población. En esta conmemoración, el compromiso ético y político de Convergencia Social es honrar a las víctimas y su lucha, y continuar trabajando para construir una cultura de respeto a los derechos humanos y profundización de la democracia. ¡Los problemas de la democracia los enfrentaremos siempre con más democracia!